"Tres leches:vaca, oveja y cabra"
La ganadería en Cabrales
La ganadería forma parte esencial de la identidad de Cabrales y del paisaje que define el concejo. La presencia del ganado en los prados, en las majadas de montaña y en los puertos de verano ha modelado el territorio a lo largo de generaciones y continúa siendo una actividad fundamental en la vida local.
El relieve de alta montaña, la calidad de los pastos y el aprovechamiento tradicional del territorio han configurado un sistema ganadero estrechamente ligado al medio natural. Esta relación entre actividad humana y paisaje constituye una de las claves para comprender el carácter de Cabrales.
Un paisaje modelado por el ganado
Prados cercados por muros de piedra, cabañas de pastores, caminos ganaderos y majadas de altura forman parte del paisaje cotidiano del concejo. Estos elementos no solo reflejan una actividad económica, sino también una forma de vida adaptada a la montaña.
El mantenimiento de este paisaje depende en gran medida de la actividad ganadera, que contribuye a conservar los pastos, evitar el avance del matorral y mantener un equilibrio histórico entre naturaleza y actividad humana.
Puertos y majadas
Con la llegada de la primavera y el verano, parte del ganado asciende a los puertos de montaña y a las majadas situadas tanto en la sierra del Cuera como en los montes dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa. Este desplazamiento estacional permite aprovechar los pastos de altura y forma parte de una práctica tradicional que continúa vigente.
Durante estos meses, las zonas altas del concejo mantienen una intensa actividad ligada al pastoreo y al cuidado del ganado, configurando un paisaje de gran valor cultural y ambiental.
Diversidad ganadera
En el concejo conviven distintas cabañas ganaderas vinculadas a la producción láctea y cárnica. Vacas, cabras y ovejas forman parte del sistema ganadero tradicional y proporcionan la base para la elaboración de productos locales, especialmente los vinculados a la tradición quesera.
La presencia de cabritu y cordero en la gastronomía local refleja también esta continuidad de la actividad ganadera y su conexión directa con la cocina del territorio.
Una actividad viva
Lejos de ser un vestigio del pasado, la ganadería continúa desempeñando un papel esencial en la economía y en la gestión del territorio. La actividad de los ganaderos contribuye al mantenimiento del paisaje, a la conservación de los pastos de montaña y a la producción de alimentos vinculados al concejo.
Su continuidad garantiza la preservación de un modo de vida que forma parte del patrimonio cultural y natural de Cabrales.
Ganadería y queso Cabrales
La producción del queso Cabrales no puede entenderse sin la ganadería local y sin el aprovechamiento tradicional de los pastos de montaña. La calidad de la carne, la leche y el sistema de manejo del ganado están directamente relacionados con el carácter de este producto emblemático del concejo.
La ganadería constituye, por tanto, la base de una de las principales señas de identidad de Cabrales y de su reconocimiento gastronómico.
La base del Cabrales es la ganadería extensiva de montaña. La leche debe proceder exclusivamente de rebaños registrados en la zona de producción (Concejo de Cabrales y tres pueblos de Peñamellera Alta).
El manejo del ganado: El sistema se basa en el aprovechamiento de los pastos naturales. Durante el invierno, el ganado permanece en los valles o estabulado si el clima es severo. Sin embargo, en primavera y verano, los rebaños ascienden a los pastos de alta montaña, conocidos como majadas que se extienden por todo el territorio de Cabrales
La mezcla de leches: Aunque se puede hacer solo con leche de vaca, el Cabrales más apreciado es el de mezcla.
Vaca: Aporta la base grasa y el volumen.
Cabra y Oveja: Aportan la acidez, el aroma intenso y el picor característico. Como estas especies producen leche estacionalmente, el queso de "tres leches" suele ser más frecuente en los meses de primavera y verano, coincidiendo con el pastoreo en altura
Recorre alguna de estas rutas para vivir nuestra esencia ganadera.